Vida: Recibió las primeras enseñanzas de su padre, el pintor Manuel Antonio de la Cruz, así como de Juan de Miranda. Residió en las Canarias, donde incluso llegó a ser alcalde del Puerto de la Orotava y profesor de dibujo del Consulado del Mar de la Laguna, para pasar a Madrid en 1815. Un año después consiguió el título de pintor de cámara sin sueldo y pintor de miniatura en 1824. Tras la muerte de Fernando VII marchó a Andalucía donde permaneció hasta su muerte.